




Para arrancar con buena imagen y no hacer mucha inversión se puede recurrir a la impresión digital como solución temporal. Si tienes las ideas claras el resultado estará a la altura de las circunstancias. Estos son la portada y el interior de la carta en la que queríamos transmitir sobriedad y frescura. Algunas fotos de platos de la carta le dan formalismo y seriedad. Por ahora funcionan a la perfección y el restaurante marcha viento en popa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario